TESAURO

CRONOLOGÍA

ARCHIVO F.X.

MÁQUINA P.H.

LA INTERNACIONAL

PEDRO G. ROMERO

A

B

C

D

E

F

G

H

I

J

K

L

M

N

O

P

Q

R

S

T

U

V

W

X

Y

Z

#

Miguel Hernández

17 de octubre de 1936. Cabeza de San Bruno. Unico resto de la citada escultura. Editorial Nacional. Junta de Recuperación del Tesoro Nacional. Parroquia de la Consolación. Cazalla de la Sierra. Sevilla.

 

17 de octubre de 1936. Ilustración de Miguel Hernández. Trazos gruesos de pintura negra sobre papel. Ediciones Libertarias. Federación Anarquista Ibérica. F.A.I. Revista Campo Libre. Madrid.

______________________

En el intercolumnio del lado Evangelio, en el retablo del Buen Fin, hallábase la famosa y conocida y grácil imagen de San Bruno, procedente de la Cartuja de Cazalla. De ésta solamente queda la cabeza, con alguna pequeña mutilación, descascarillada la policromía y abrasada.

 

Dubuffet descubre el trazo amable del español Hernández. Líneas suaves, colores amables, ligereza en la composición, cierta gracia para el dibujo, una simpatía en las figuras y en los personajes. Más algo delata que son monstruos, que responden a esa sospecha criminal que recae sobre cualquier rostro infantil, aniñado, inocente.

______________________

La labor de la Junta de recuperación del Tesoro Nacional es ingrata mucha de las veces, pero también le debemos grandes momentos de emoción y recogimiento no sólo artístico, también de fervor religioso. Nos ocurrió en la Cartuja de Cazalla, aquella que resistió los embates del tiempo y no pudo librarse de la accidentada ocupación de la tribu marxista. Todo lo que dejaron allí pudiera ser calificado de escombros. No quedaba nada identificable ni nada que mereciera el calificativo de arte sagrado. Pero entre aquellas basuras y aquellos desperdicios pudimos ver, despejado su contorno, una magnifica cabeza de San Bruno, según identificamos después. Y no sólo era la emoción de sacar de la inmundicia la cabeza de un santo, se trataba de arte con mayúsculas, el mismo arte que podemos admirar en nuestras pinacotecas y museos.

 

El verdadero arte siempre surge donde menos se lo espera uno. Allí donde nadie piensa en él ni pronuncia su nombre. El arte odia ser reconocido y saludado por su nombre. Enseguida huye. El arte es un personaje apasionadamente enamorado del incógnito. En cuanto alguien lo descubre, lo señala con el dedo, entonces se escapa dejando en su lugar un figurante laureado que lleva sobre sus hombros una gran pancarta en la que pone ARTE, que todo el mundo rocía enseguida con champaña y que los conferenciantes pasean de ciudad en ciudad con un aro en la nariz. [...] ¡No hay peligro de que el verdadero señor Arte cargue con una pancarta! Por eso nadie lo reconoce.

______________________

Finalizada la Guerra Civil, la Comisaría General utilizó la documentación perteneciente a la Junta de Incautación como antecedente para el desarrollo de sus trabajos de devolución de obras incautadas. Pasados los primeros años, cuando las devoluciones ya se habían llevado a cabo, la documentación incautada por la Comisaría General, tanto la perteneciente a la Junta como parte de la existente en los locales de la Caja General de Reparaciones, CNT, Servicio de Defensa Nacional y Junta Central del Tesoro Artístico, debió ser almacenada en cajas en un local de la calle Farmacia, donde permaneció, hasta que, siendo Gratiniano Nieto director general de Bellas Artes, se trasladó al Palacio de la Ópera. En 1961, con la creación del Servicio de Información Artística, las mencionadas cajas pasaron a los locales que ocupaba este organismo en el Casón del Buen Retiro. Un nuevo traslado tiene lugar tras la creación del Ministerio de Cultura, instalándose en un edificio del Paseo de la Castellana. Posteriormente pasó a un local en la sede del Museo Español de Arte Contemporáneo y de aquí finalmente, en 1985, al Instituto de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, donde se instala el Centro de Información y Documentación del Patrimonio Histórico Artístico, heredero del Servicio de Información Artística. Del mismo modo se actuó en provincias, siguiendo el particular ejemplo de la Junta actuante en Sevilla, organización pionera.

 

«Buscar producciones artísticas de personas oscuras y que presenten un carácter especial de invención personal, de espontaneidad, de libertad en cuanto a las convenciones y las costumbres habituales. Llamar la atención del público sobre este tipo de trabajos, desarrollar el gusto por ellos y fomentarlos». Estos son los objetivos de la asociación. Por otro lado, el texto establece una política de abstención en cuanto a toda operación comercial, el carácter no lucrativo constituye una regla esencial para los fundadores. Se organizan numerosas exposiciones para presentar creadores autodidactas y marginales. Por muy limitados que sean los medios de la asociación, cada presentación individual es objeto de un folleto impreso de forma artesanal y puesto a la venta en el hogar. El estudio del Dr. Morgenthaler consagrado a Wölfi, el del Dr. Wyrsch sobre Müller y el análisis del Dr. Forel sobre Aloïse se publican ilustrados con una o varias reproducciones; Dubuffet firma los folletos que presentan a Gironella y Hernández. Estos escasos opúsculos intentan, modestamente, prolongar las exposiciones y dar a conocer las creaciones de art brut.